Alimentación durante el embarazo
En el embarazo se producen múltiples cambios en el organismo, tanto fisiológicos como físicos (principalmente el aumento de peso), que hacen que se deba adaptar también las necesidades nutricionales de la mujer.
Los cambios fisiológicos empiezan por el aumento del volumen de sangre, es decir, una mujer embarazada tiene un 50% más de sangre que otra mujer que no está embarazada. Principalmente en las últimas fases del embarazo, se pueden dar edemas por retención de líquidos y también ardor en el estómago; y en las primeras fases, son frecuentes las náuseas y vómitos, conjuntamente con un apetito mayor y también suele aparecer estreñimiento.
En cuanto a la ganancia de peso a lo largo del embarazo, se deben seguir unas recomendaciones para evitar la aparición de factores de riesgo de diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular o colesterol elevado. Por tanto, el aumento de peso debe ser controlado y progresivo, y específico para cada mujer en función de su peso antes del embarazo.
Durante el 2º y 3r trimestre se debe aumentar el contenido calórico de la dieta diaria en 300kcal. Siguiendo esta recomendación, una mujer embarazada con un peso normal, debería aumentar a un ritmo de 400g a la semana. Una mujer con bajo peso, debe aumentar su peso a un ritmo de 500g semanales; en cambio, una mujer con obesidad debería aumentar un máximo de 7-8kg durante el embarazo, por lo que el peso no debe de incrementarse más que 300g a la semana.
Las necesidades de nutrientes en general durante el embarazo aumentan para asegurar el desarrollo del embrión. Se debe realizar hincapié en 2 micronutrientes esenciales, por un lado el ácido fólico y por otro, el yodo. Para evitar defectos en la formación del tubo neural del feto, se debe realizar un consumo de al menos 400mg de ácido fólico diarios, ya sea a través de alimentos ricos en esta vitamina, alimentos fortificados o suplementos. Puesto que estos defectos suelen aparecer en las primeras semanas de gestación, es importante que las mujeres con intención de quedarse embarazadas acudan a su médico para que les dé consejo. En cuanto a las recomendaciones de yodo, éstas deben ser superiores a las de un adulto sano, siendo la cantidad diaria recomendada de 175mg. Un déficit de yodo puede provocar aborto, cretinismo o hipotiroidismo.
Recomendaciones de hábitos saludables y alimentación equilibrada:
- Distribución de 5 comidas diarias (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena)
- Cocinar los alimentos de manera ligera (plancha, horno, vapor, papillote o hervido)
- Condimentar los alimentos de manera suave, no abusar de la sal ni del picante.
- No tomar más de 2 tazas de café al día.
- No comer carne cruda o poco hecha.
- No beber leche o consumir otros lácteos que no hayan sido pasteurizados o tratados con otro tratamiento que asegure las correctas condiciones higiénicas.
- Evitar el alcohol.
En caso de tener náuseas o vómitos deben seguirse determinadas pautas:
- Evitar alimentos con un sabor y olor fuerte.
- Dar prioridad a realizar más comidas diarias y menos abundantes.
- Ingerir líquidos para evitar la deshidratación.
En caso de ardor de estómago o pirosis:
- Evitar acostarse inmediatamente después de comer.
- Ayudará salir a pasear después de las comidas para evitar el reflujo de los ácidos gástricos.
- Hacer más comidas diarias y con menor abundancia.
Recomendaciones en caso de estreñimiento:
- Seguir estrictamente las recomendaciones de fruta y verdura diarias.
- Introducir alimentos integrales como pan integral, pasta integral, cereales integrales, arroz integral, etc… Su introducción debe realizarse de manera progresiva para evitar la aparición de gases o flatulencia.
- Realizar ejercicio físico regular, por ejemplo, caminar 30 minutos diarios.
- Beber al menos 1.5 a 2 litros de agua diarios.
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