Tranquilidad y buenos alimentos
La Navidad ya pasó… y ahora cuesta de Enero, año nuevo vida nueva y propósitos para el nuevo año. Siempre se repiten estos mismos tópicos aderezados con el “haré dieta y me apuntaré al gimnasio” (además del de “dejaré de fumar”).
Ayer se presentó al público, como cada año, una de esas famosísimas dietas de venta en farmacia. Me resulta cómico que los estamentos estatales o sanitarios hablen de “lo malísisimas que son las dietas milagro” y al final siempre el mismo cuento. Ningún cambio. Ninguna medida tomada. Eso sí, sabemos que somos campana, diábolo o cilindro.
Como en esta época se estila lo poco para equilibrar (o eso creen) lo mucho comido, rescato un artículo que escribimos hace un tiempo –basado en datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria- sobre las dietas milagro.
Las dietas famosas tienen “trampa”
Los signos que permiten conocer uno de estos regímenes, que se caracterizan por no tener fundamento científico son: la promesa de pérdida de peso rápida (más de 5 kg por mes), que se pueden hacer sin esfuerzo y que no representan riesgos para la salud.
Existen diferentes tipos:
Hipocalóricas
Las dietas hipocalóricas desequilibradas suelen sumar alrededor de 1.200 kilocalorías diarias, una cantidad muy insuficiente para el normal funcionamiento del cuerpo. Además, no cubren los requerimientos mínimos de vitaminas y minerales. También causan pérdida de masa muscular, lo que disminuye la energía que consume el metabolismo basal.
La dieta de la Clínica Mayo, la Dieta ‘Toma la mitad’, la Dieta Gourmet y la Dieta Cero. La pérdida de peso se produce por la alta restricción de alimentos, sumada a la monotonía de la dieta. El régimen acaba aburriendo y finalmente fracasa, pudiendo provocar graves consecuencias tales como deficiencias en vitaminas y minerales, efectos psicológicos negativos, trastornos del comportamiento alimentario y efecto rebote o “yo-yo” de recuperación del peso perdido. Además de esto la persona no habrá logrado corregir su mala alimentación.
Disociadas
Se basan en el fundamento –no comprobado– de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirse en determinadas combinaciones. No limita el consumo de alimentos energéticos sino que promete impedir su aprovechamiento con la disociación. Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Montignac y la Antidieta.
El supuesto sobre el que se basan no está demostrado científicamente. Generalmente proponen que los hidratos de carbono no se pueden consumir con proteínas, hecho que es imposible porque no hay alimentos que contengan exclusivamente proteínas o hidratos de carbono. Son también dietas que prohíben la ingesta de leche, frutas, féculas y casi todas las verduras. Se trata en todos los casos de alimentos que son imprescindibles diariamente para una buena salud.
Excluyentes
Se basan en eliminar de la dieta algún grupo de nutrientes. Estas dietas suelen comprender tres modalidades: 1) ricas en hidratos de carbono y sin lípidos ni proteínas, 2) ricas en proteínas y sin hidratos de carbono 3) ricas en grasa. En el caso de las ricas en proteínas, éstas pueden llegar a componer hasta el 90% de la dieta.
1) La Dieta Haas, 2) La Scarsdardale, la de los Astronautas y la Hollywood 3) La Atkins y la Lutz
Al reducir la cantidad de hidratos de carbono, que es la principal fuente de energía del organismo, el cuerpo recurre a quemar grasas para conseguir la energía que necesita y en este proceso se libera acetona, que puede provocar falta de apetito, un aumento del colesterol, halitosis, estreñimiento y un aumento del ácido úrico, además de conllevar riesgo cardiovascular. El exceso de proteínas también puede ocasionar sobrecarga renal. Pueden causar graves alteraciones del metabolismo.
La dieta de la alcachofa, revisada.
Es una de las que promete una bajada de peso más espectacular y tiene innumerables versiones.
- Desayuno. A base de frutas (sin abusar del plátano o similares). Un café con leche desnatada.
- Almuerzo.-Recetas con alcachofas a elección. Ej. Arroz con alcachofas.
- Cena.-Recetas ligeras a base de alcachofas a elección que sean ligeras y suaves: alcachofas a la plancha o alcachofas hervidas con limón y aceite.
- Complementos a distribuir: un yogur y queso fresco en cantidades pequeñas; un poco de pan integral.
El primer error es que no se realizan todas las comidas necesarias pues falta la de media mañana y la merienda.
En el desayuno fallan los hidratos de carbono y la cantidad de fruta no está cuantificada. En el almuerzo no hay proteínas ni fruta y en la cena faltan los hidratos de carbono, las proteínas y la fruta.Los lácteos tampoco están suficientemente presentes y el pan integral, aunque es correcto, no se cuantifica.
En resumen, una ‘dieta milagro’, hipocalórica y restrictiva que no contiene los nutrientes necesarios.
Aún no hay comentarios.